Apuntes de la categoría: Eso que brota

Oír pasar el viento…

Fecha: 6 de mayo de 2020 Categoría: Eso que brota Comentarios: 0

Dijo Pessoa, una vez, que “sólo para oír pasar el viento vale la pena haber nacido”. No estoy tan seguro de eso. El viento viene con algo que casi siempre preocupa. Acarrea cosas que llegan de muchos lados y algunas me dan recelo.

Es como un río que pasa por donde sea, que se cuela por donde no debe, que arrastra lo que toca y ese río llega ―con suciedades, partículas fétidas y esporas bacterianas― hasta las orejas, donde bien puede hacer madriguera.

A veces escucho rimas que trae el viento y la verdad las rimas no me gustan, me suenan a mentira, como si alguien forzara las cosas hasta que den el ancho debido.

Algunas tardes el viento me acerca suspiros (de los anhelantes) o deseos (de los que parecen ronroneo) y me da vergüenza escucharlos: siento como si viera algo que no debo, con la diferencia, aclaro, que si fuera cosa de ver cerraría los ojos y listo, pero no puedo cerrar las orejas. Eso todos lo saben: las orejas no se cierran ni tapándolas con las manos. Hagas lo que hagas de todos modos se escucha hasta lo que no es permitido.

Lo peor es que a veces el viento llega con palabras de gente que ya no está, que se fue hace mucho, pero lo que dijeron se quedó dando vueltas por allí y me da miedo escuchar lo que alguien dijo antes de irse.

Un día escuché con claridad a un hombre discutiendo. Lo que decía tenía sentido, eso creo, pero el viento no me trajo respuestas, así que bien pudo estar hablando solo y no discutía con alguien, sino consigo mismo. Es el problema del viento: llega con cosas a medias y luego no se sabe si lo que se dijo era así o de otro modo.

Lo mismo pasó cuando el viento me trajo un “sí” envuelto en bella voz femenina. El “sí” llegó solito, sin frase inicial y sin réplica, así que me quedé la tarde imaginando aquello, esa pregunta a la que esa linda voz dijo que sí. Podría escribir un montón de cuentos sobre eso.

Conste que no digo nada de cuando el viento trae aromas llenos de recuerdos, incluso de los que uno no quiere acordarse. De eso luego contaré detalles, porque de aromas puede escribirse un libro aparte.

Por eso no estoy de acuerdo con Pessoa. El viento no se escucha pasar así nada más, impune, como si nada. Es algo más complicado. Es como un río, les dije hace rato, que llega hasta las orejas…

Ayer

Fecha: 11 de abril de 2020 Categoría: Eso que brota Comentarios: 0

Ayer llegó una tormenta de pétalos y estornudé con furia, como si fueran gotas frías.

(alguien dirá que es alergia, pero sólo estornudo por cosas que valen la pena)

Ayer las personas corrían, como buscando refugio, pero yo caminaba lento, con indiferencia.

(no sé la razón de eso: sólo ocurría)

Ayer el mundo temía, pero yo estaba allí, inalterable, mientras todo pasaba.

(no es valor, insisto, más bien una forma de indiferencia)

Ayer pude decir de otro modo las cosas, cuando valía el momento, cuando importaba…

(pero eso ocurre siempre: me corrijo lo dicho cuando ya fue dicho y no pueden recomponerse las palabras habladas)

Ayer dije de nuevo “lo siento”, pero debo aprender que no siento nada.

(me gustaría sentirlo, aclaro, pero ya me conozco muy bien y en realidad sólo lo digo por decirlo)

Ayer, en suma, pudo ser tanto, pero lo dejé en suspenso y con ello llegó la nada.

(quizás debería, entonces, volver a intentarlo mañana)

Repliegue

Fecha: 31 de marzo de 2020 Categoría: Eso que brota Comentarios: 0
Las calles están llenas
(pero de ausencias)
deambulan renuncias,
dos o tres absurdos,
alguna que otra incoherencia…
 
Veo pasar todo eso,
como desfile
cuando asomo la nariz
entre la puerta.
 
Los rostros cruzados
con el húmedo sudario.
La gente que saluda
sin dar la mano.
 
Surgen desafíos:
1. Correr a la tienda del barrio por unas cocas,
2. Visitar a una vecina (para ver si sigue bien),
3. Pisar un poco la banqueta…
 
Pasean insensatos sus dolencias,
otros dicen ser inmunes
y tosen con la boca cerrada,
(para adentro)
evitando miradas recelosas,
 
Mientras alguien por allí,
casi desnudo,
grita que todo aquello,
lo de siempre,
lo que nadie quiere hoy,
también es suyo.

Paseos

Fecha: 31 de marzo de 2020 Categoría: Eso que brota Comentarios: 0

Las calles están llenas,

pero de ausencias,

deambulan renuncias, absurdos, incoherencias…

Pasean insensatos sus dolencias,

y alguien por allí,

casi desnudo,

grita que todo aquello también es suyo.

14 de febrero

Fecha: 14 de febrero de 2020 Categoría: Eso que brota Comentarios: 0

Mi saludo respetuoso para quienes creen en el amor.

Que siempre sean correspondidos, nunca traicionados y jamás experimenten desilusión.

Que en su camino encuentren la coincidencia en lo esencial y apenas la discrepancia en lo superfluo.

Que no se pongan en la mira de la envidia, ni los lastime la habladuría.

Que no los contagien los desafortunados con la amargura.

Que estén satisfechos con lo que llega, sin que lo anhelado se vuelva obsesión.

Que no les caiga el silencio y que no les hagan mal tercio.

Que los anime la complicidad y que nunca esta loca realidad les arrebate los sueños.