Destino y desatino

Fecha: 1 de diciembre de 2017 Categoría: Atisbos Comentarios: 0

Es tan bonito ver llover y no mojarse. El problema es que casi siempre termino empapado. Debe ser algo del temperamento. Me desespera estar en una posición pasiva y me arrojo al charco de los acontecimientos. A veces me gustaría estar cómodamente sentado, disfrutando la perspectiva, analizando los pormenores y apostando por un desenlace, pero vuelvo a mirar y de repente ya no estoy afuera sino adentro, en medio de ese lugar donde las cosas suceden y escurriendo agua por todos lados. En fin, eso de la vida contemplativa no va conmigo.

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