Entre sismos y calcetines

Fecha: 1 de diciembre de 2017 Categoría: Atisbos Comentarios: 0

Hace algunos años, en una fugaz visita a Comitán, adquirí unos calcetines color rojo que uso muy poco. Si, no es un color que combine con facilidad, pero los calcetines se veían bien con un pantalón crema y unos zapatos de un café muy suave que tenía por esa época. Los calcetines siguen conmigo y me los pongo alguna que otra vez. Un día, por casualidad, me di cuenta que al ponérmelos se registró un movimiento telúrico en Chiapas. Leí en el periódico sobre el caso mientras miraba mis calcetines, intentando descifrar si combinaban con la ropa que traía. Meses después me los puse de nuevo y por casualidad volví a enterarme de otro zangoloteo menor frente a la costa chiapaneca. Con el tiempo me puse a registrar esas aparentes casualidades. Las coincidencias eran asombrosas: en todos los casos en que me ponía esos calcetines se producía un movimiento entre los 4 y los 4.5 grados de magnitud cerca de costa, a una profundidad de unos 60 metros. Con el tiempo me volví aficionado al asunto y organicé un exhaustivo seguimiento de las ocasiones en que me ponía los citados calcetines, lo que generaba con exactitud un sismo similar frente a la costa chiapaneca. Debo señalar que sólo ocurre este fenómeno con sismos de la intensidad señalada, así que ninguna relación tienen con los devastadores o más perceptibles. Es decir, mis calcetines no generan daños mayores y son escasas las personas que podrían percibir sus efectos. Son calcetines de efecto moderado, podría decirse. De cualquier manera me parece una maravilla contar con esta analogía, que creo puede llevar a una completa revolución de nuestras certidumbres científicas. Tengo el registro puntual y estoy dispuesto a entregar mis calcetines a los investigadores para someterlos a una investigación exhaustiva. Quizás cuando eso ocurra se ponga en marcha una campaña para localizar otras prendas relacionadas con los sismos de Mexico y el mundo. Aventurando una hipótesis, es posible que sismos peligrosos estén relacionados con alguna coqueta prenda interior que alguien usa de vez en cuando. De localizar esas prendas podríamos anticiparnos con más precisión a los sismos o incluso impedirlos para siempre. Quizás la gran revolución de la protección civil este colgada de nuestro armario en este momento.

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