Esquilín tipográfico

Fecha: 10 de agosto de 2017 Categoría: Casa de Empeños Comentarios: 0

Leo algo de la Paideia y un esquilín negro (así les decimos en Colima a unas hormigas pigmeas) deambula por mi página. Dos veces soplé para ahuyentarlo y retornó obsesivo, distrayendo mi mirada de las líneas de Jaeger. Inadmisible aplastarlo con la punta de mi dedo: crecí con los esquilines, como todo buen colimense y respeto en lo posible sus atareadas vidas. Me resigné a dejarlo por allí, sin más trámite, pero en algún momento, mirándolo sin prisa, descubrí que no es esquilín: es una letra que perdió su lugar entre los miles de palabras. Ya tengo un rato esperando a que se decida, se forme en el hueco que le espera y se tranquilice por fin, para dejarse leer sin sobresaltos. Grecia puede esperar a que el esquilín tipográfico llegue al sitio que reclama. ‬

Compartir en

Deja tu comentario