Añicos

Fecha: 8 de abril de 2019 Categoría: Eso que brota Comentarios: 0
Somos fragmentos de algo,
añicos que después de la incandescencia
se solidificaron con carbono y otras cosas,
formando una pasta viscosa,
mezcla o compuesto que algún día
(suponiendo que ya existiera el día y la noche)
inició el camino evolutivo
hasta mirarse con inteligencia
a sí misma.
pero también a preguntarse
lo que pasa arriba
y lo que está allá afuera.
 
Somos partículas arrojadas por la gran explosión
y en algún momento
el amor (o quizás el desamor)
torcieron nuestro rumbo
evitando nuestra pérdida en lo infinito.
 
Somos porciones de una nebulosa
dotada de propósito,
que abjuró de la nada
para intentar ser algo.
Quizás, esa nebulosa primigenia supone
(suponiendo que las figuras estelares supongan)
que nos hizo un favor…
 
¿Y ahora?
¿Será posible volver a circular por la nada?
¿Volver a movernos erráticos
por lo que está allá afuera?
¿O tendremos que permanecer aquí,
esperando que ser fragmento,
vuelva a significar algo
y que la nebulosa apóstata
resuelva nuestro enigma?
Compartir en

Deja tu comentario