Amores de ayer y de hoy

Fecha: 13 de agosto de 2019 Categoría: Historias al pasar... Comentarios: 0
Una bella historia de amor desesperado es la de dos personajes secundarios de la película The Sand Pebbles (1966). Allí, el marinero Frenchy (Richard Attenborugh), escapa por las noches nadando desde su barco (un cañonero fluvial llamado «USS San Pablo») hasta la población cercana, para estar con su joven esposa china, Mayli (Marayat Rollet-Andriane).
 
Es invierno y el río Yangtsé está helado, pero eso no impide al audaz Frenchy seguir visitando a su amada, hasta que termina muriendo de neumonía.
 
Aquí el amor es correspondido, claro. Es una historia trágica y casi absurda en su abnegación. Las historias de ayer, apenas ayer, casi no podían imaginarse de otra forma. Pero todo cambia. Hoy podría escribirse la historia de un Frenchy ofuscado, que escaparía noche tras noche para rogar por un amor que la amada rechaza y que incluso podría estorbarle.
 
Antes se moría de amor. Era lo correcto.
 
Hoy se muere de pura obsesión. Es lo que parece real.
 
El amor, en efecto, se volvió una emoción poco convincente en nuestra época, más dada al cinismo y la desilusión.
 
Pero dejemos allí ese amor congelado en la pantalla, esperando un final feliz que jamás llegará.
 
En la vida real, para nuestro consuelo, la historia de los protagonistas es más interesante que la de sus personajes.
 
Richard Attenborugh, hermano mayor de David, el famoso naturalista y documentalista, se volvería un destacado actor y director de cine. Entre sus obras maestras destacan El joven Winston (1972), Gandhi (1983) y Chaplin (1992).
 
Marayat Rollet-Andriane, por su parte, acabaría escribiendo (junto con su esposo, un diplomático de la UNESCO), la exitosa novela erótica Emmanuelle (publicada en 1959). Una historia donde hay mucho deseo y poco amor (sería llevada al cine en 1974, con la famosa actriz, ya desparecida, Sylvia Kristel).
 
Quizás sea mejor recordarlos así.
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