El caos y el sabroso descalabro

Fecha: 30 de junio de 2016 Categoría: Historias al pasar... Comentarios: 0

Dice Saramago en El hombre duplicado, que “el caos es un orden por descifrar”. Estoy de acuerdo, pero yo sostengo que el caos es también una oportunidad para divertirse. Me explico, si nuestro acontecer estuviera marcado por reglas conocidas con anticipación todo sería un poco rígido y mecánico. Sabríamos que de hacer esto generaremos lo otro y que de tal acción ocurrirá cierta reacción. De igual forma, tendríamos la certeza de que al dejar de hacer algo también vendrían algunas incómodas consecuencias, lo cual no es tan malo en sí mismo. Antes se le llamaba magia a esa sabrosa sensación de arrojar una piedra y ver lo que ocurriría cuando cayera en la cabeza de alguien. Algunos saldrían lastimados, estoy de acuerdo, pero encontraríamos algunas cabezas duras que soportarían eso y otras cosas sin mayor problema y quizás hasta los volveríamos nuestros líderes (no estoy seguro que exista esta teoría en la historia del liderazgo. Revisaré a Weber por si ya opinó algo al respecto). En cambio, a fuerza de repetir la travesura le quitamos la magia al asunto y hasta terminamos prohibiendo y penalizando los descalabros. Dicho sea con otras palabras: al ignorar algo hacemos lo que queremos con la curiosa expectativa de lo que podrá ocurrir y no tememos, desde antes, el justo castigo o las amargas consecuencias por nuestros yerros. Es cierto, descifrando el orden sabemos lo que puede ser bueno o malo y conducirnos con cierta rectitud por los caminos de la vida, pero eso termina por ser un poco fastidioso. Nada mal contar con algunas zonas de caos mientras tomamos algunas decisiones. Es como tener la aventura al alcance de la mano y volver a sentir la emoción primigenia de arrojar una piedra para ver qué es lo pasa en ese estanque que llamamos vida. Bueno, eso digo yo. Seguiré leyendo a Saramago para saber lo que opina.

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