El filósofo más grande del mundo…

Fecha: 20 de febrero de 2011 Categoría: La irreflexiva reflexión Comentarios: 2

El gran filósofo, en una de sus obras fragmentarias, descubrió que el problema de la filosofía es el del lenguaje. «Todo lenguaje -dijo- es una imagen de la esencia del mundo, pero no su esencia, pues todo lenguaje es imperfecto y al intentar describir la esencia la contamina y confunde. Es posible descubrir esa esencia, pero no describirla. Yo la descubrí pero no puedo contarla. El que me entienda sígame y no revele la preciosa esencia o la perderá al formularla con palabras, que están hechas para una época y un lugar. Son una convención, un tejido para comunicar el día y la hora, lo que queremos de almorzar y lo que decimos de la gente, pero no sirven para describir lo verdaderamente importante.» El filósofo enmudeció. Todos supieron que había logrado llegar a la esencia, pero jamás podría describirla para nosotros. Cuando murió sus discipulos siguieron el camino trazado y algunos de ellos, a juzgar por los testimonios, lograron alcanzar la esencia, pero no intentaron, por coherencia, describirla. Proliferaron las tesis doctorales al respecto. Todas bordeaban el límite preciso, el umbral de la descripción de la esencia del mundo, pero respetaron cuidadosamente traspasarlo por respeto a la misma esencia, que no puede describirse en verdad, que se arruinaría con las palabras y se contaminaría con las líneas de investigación. Con el tiempo aquel filósofo fue conocido como el más grande del mundo y su doctrina fue respetada por todos, aún con la certeza de que al honrarlo todos renunciaron al derecho a la razón.

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Comentarios

  1. wow!!!
    Sin palabras

  2. Gracias amigo…