Apuntes de la categoría: Eso que brota

Un aire lleno

Fecha: 26 de marzo de 2021 Categoría: Eso que brota Comentarios: 0

Ya es de noche y el aire está lleno de plegarias, de amores perdidos, de anhelos sin nombre, de premuras y pesares, de cosas que no se dijeron y otras que fueron de más.

Una banca

Fecha: 26 de marzo de 2021 Categoría: Eso que brota Comentarios: 0

Hay una banca triste en el jardín donde me sentaba con ella a vivir el desplome de la tarde, a charlar de todo y de nada, a revisar lo importante y lo que estaba de más. La banca escuchaba sin intervenir y se alegraba, me lo dijo, de tenernos allí. Nos extraña, lo entiendo, pero poco puedo hacer. Me sentaré allí, acompañando a la banca, mientras ella regresa algún día o me voy también, sin saber más de mí.

Desmoronamiento

Fecha: 26 de marzo de 2021 Categoría: Eso que brota Comentarios: 0

Si viviera frente al mar construiría allí cada tarde, casi al anochecer, alguna arquitectura efímera, una arenosa y frágil edificación, para dejarla a merced de la marea como una metáfora de mis empeños por construir y reconstruir frente al vaivén de un oleaje indiferente.

Se alquilan las yemas de mis dedos

Fecha: 13 de febrero de 2021 Categoría: Eso que brota Comentarios: 0

Se alquilan las yemas de mis dedos, las que dibujaban caricias en su rostro frente al mar, una vez caminando por la calle, otras más en la banca vacía de aquel jardín.

Yemas desdibujadas. Sus pliegues, sus trazos epidérmicos, sus crestas y laberintos ya no quieren saber de sí.

Yemas huérfanas. No se regocijan más en la saliente de su perfil, esos pómulos labrados con pulimento y desdén.

Yemas que bordan lo inasible y no pueden imprimirse ―dactilograma de ilusiones― por sus mejillas en declive, con la huella de estar allí.

Yemas resecas. Ya no logran preservarse, petrificarse yo diría, en el goteo ámbar de sus poros.

Yemas dubitativas… ¿Para qué conservarlas? Mejor alquilarlas, que den alguna renta, que hagan algo para mí. Quizás ponerlas en subasta, rematarlas, dejarlas ir.

Yemas ingrávidas, anhelantes de anclaje, de posarse con regocijo, de señal propicia de aterrizaje.

Yemas errantes a la búsqueda de una patria prometida: epidermis sin confusión, locura, culpa o egoísmo.

Yemas extraviadas a la caza de una superficie dispuesta a ser hollada, de un solar sensible que no quiera sacudirse esa táctil opresión.

Yemas en ruina. Hacer algo con ellas mientras sigan como tales, afanosas en el puro querer tocar.

Yemas confusas. Que hagan algo, cualquier cosa, que las distraiga de seguir tanteando y tonteando hacia la nada y el pesar.

Retornos

Fecha: 1 de febrero de 2021 Categoría: Eso que brota Comentarios: 0
Regresé de ti, pero no a lo mismo ni a lo de siempre.
Regresé sin encontrar lo dejado.
Regresé, en fin, a un lugar donde no estaba.
Es como regresar a lo que sea.
Regresar a iniciar de nuevo.
Regresar a olvidarme de que estuve aquí.